Mostrando entradas con la etiqueta La DEFENSA ecológica del Valle de Zamora. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La DEFENSA ecológica del Valle de Zamora. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de diciembre de 2013

La DEFENSA ecológica del valle de Zamora en Michoacán (quinta parte)



 
 Las macrociudades se pierden en los horizontes.

No hay nada más terrible ante la sed que el calor, y el crecimiento urbano desmedido y desordenado está cambiando el clima, no sólo al interior de las ciudades, a las que también, por esta razón, se les llama, “planchas urbanas”, sino a su alrededor y mucho más allá, en una cadena de consecuencias que arrasa con todo ser vivo, incluyendo al planeta todo. Esta idea del planeta Tierra como un ser vivo es también aportación de los auténticos ecologistas.

Tierra viva.

Ellos han cubierto un enorme abanico de temas, tan amplio como la vida misma. Pero han olvidado, al menos hasta donde aparece en su literatura publicada, que la invasión de las tierras agrícolas de alta productividad no sólo perjudica al entorno natural, en todos los términos expuestos, sino también en el económico-productivo.

 Mapa del mundo agrícola.

lunes, 25 de noviembre de 2013

La DEFENSA ecológica del valle de Zamora en Michoacán (cuarta parte)



Pozo petrolero. 

Frente a los intereses petroleros que son origen de las más peligrosas guerras desde el siglo XX, con mucha desesperación los auténticos ecologistas han señalado que en este siglo XXI esas fuentes de conflicto se referirán a los problemas, en todo el mundo, de disponibilidad de agua potable.

En su crecimiento desmedido y desordenado, las manchas urbanas consumen grandes cantidades de agua, que obtienen mediante el desvío y almacenamiento artificial del agua de manantiales, ríos, lagos y lagunas e incluso mantos freáticos, sobre explotándolos hasta agotarlos.


Sistema Cutzamala para surtir de agua a la ciudad de México.


Luego de consumir el agua, las ciudades la desechan contaminada, transformándola en un elemento inútil para todo propósito de vida y en agente contaminante de los demás elementos naturales.


Drenaje de aguas negras.
Imagen obtenida de:


Este abuso del recurso acuífero se está traduciendo en escasez y, por tanto, en sed y fuente de conflictos. La infraestructura para seguir sobre explotando la cada vez más precaria disponibilidad de agua implica costos que rebasan las posibilidades gobiernos y empresas particulares. Síntoma de todo esto, es la racionalización cada vez más generalizada del agua en todas las grandes ciudades del mundo; pero también en las medianas y aún en las pequeñas.

 Imagen obtenida de:

miércoles, 9 de octubre de 2013

La DEFENSA ecológica del Valle de Zamora (tercera parte)


Imagen obtenida de: Taringa/Ecología. 
En el ámbito de la Economía los ecologistas han puesto especial énfasis en el tema de las energías, proponiendo alternativas a las que se generan en detrimento del medio ambiente, sobre todo las que se producen a partir de la combustión de hidrocarburos, petróleo y sus derivados, e incluso, por sus peligros latentes, eminentes y reales, en contra de la generación de energía a partir de reacciones nucleares supuestamente controladas.


En esta línea, los ecologistas señalan que existe la tecnología alternativa suficiente para mover al mundo con la energía que naturalmente proporciona el aire, el sol, el agua y el subsuelo geotérmico, entre otras. Los intereses petroleros, señalan, desarrollados en el mundo a partir de la Revolución Industrial, están frenando la implantación de las tecnologías alternativas. No obstante, los calentadores solares y los automóviles híbridos, por ejemplo, parecen ser el comienzo de una reconversión energética que se hace cada vez más urgente por todos los argumentos que giran en torno al tema del calentamiento global y sus consecuencias.

Energía del aire.
Imagen obtenida de: Hecho en Sitio.


Energía del sol.
Imagen obtenida de: Taringa/Energías Renovables.


Energía del agua.
Imagen obtenida de: Sostenibilidad para todos.


Energía geotérmica.
Imagen obtenida de: Twenergy.

viernes, 4 de octubre de 2013

La DEFENSA ecológica del Valle de Zamora (segunda parte)


Los ecologistas auténticos, que no usan banderas partidistas y encubridoras de intereses ajenos a la conservación y preservación de la naturaleza, han realizado una labor científica que documenta las consecuencias de la depredación humana contra el medio ambiente.



En el plano político exigen a los legisladores que se generen leyes y reglamentos que protejan a los ecosistemas y promuevan su desarrollo. Se habla de sustentabilidad como condición para que la vida humana prevalezca con calidad en armonía con la diversidad biológica en que pervive.


En esta línea se ha generado también una diversidad de movimientos sociales conformados por activistas que buscan a toda costa frenar con la depredación humana sobre el planeta. Green Pace es el prototipo.

domingo, 29 de septiembre de 2013

A nosotros tampoco nos gusta - Jaime Ramos Méndez en el Semanario Guía de Zamora, Michoacán

La expresión, que da título a este comentario, fue pronunciada a nombre del Ayuntamiento de Zamora por la señora Rosa Hilda Abascal Rodríguez, alcaldesa de este municipio, después de escuchar los pronunciamientos que sobre el Plan de Desarrollo Urbano vigente expresamos miembros del Consejo Municipal de Desarrollo Urbano (COMUDE), del Consejo Municipal de Ecología y de la organización social Defensa de Zamora Agrícola (DEFENZA), además de otros grupos ecologistas como Tierra Viva y Medio Ambiente Zamorano (MAZ).

Herencia del ayuntamiento presidido por Alfonso Martínez Vázquez, el Plan de Desarrollo Urbano de Zamora ha cambiado el uso de suelo a más de mil hectáreas de gran productividad agrícola en nuestro valle para que, sólo con la expedición de permisos de construcción, se pavimenten con desarrollos habitacionales que no solucionan los verdaderos problemas de vivienda de los pobladores del municipio y sí cancelan la principal fuente de empleos para toda la región.

Lo que está claro y se evidencia cada vez más, es que el Ayuntamiento sólo puede frenar la indiscriminada invasión de la mancha urbana poniéndole candados que beneficiarán a la mayoría de la población en el municipio.

¿Por qué autorizar fraccionamientos que no resuelven el problema real de vivienda?; ¿por qué autorizar desarrollos habitacionales que no garantizan a sus moradores agua?; ¿por qué autorizar la descarga indiscriminada de aguas negras sin las plantas tratadoras correspondientes?; ¿por qué dejar de lado la solución de las vialidades para garantizar accesos adecuados?

Aparentemente es sólo falta de planeación, pero hemos contado con buenos planes que se han quedado solamente en el papel y en la práctica han dominado intereses que navegan en sentido contrario al bienestar generalizado. Lo dije en una de las primeras asambleas de DEFENZA: si la ciudad está creciendo así es porque a alguien le interesa este caos; hay pescadores que amasan su fortuna a costa de revolver los ríos.

Pongamos, por ejemplo, el problema vial en las avenidas 20 de Noviembre y Juárez poniente, rumbo a Ario. Ambas son colonias lineales, consecuencias de invasiones que hoy día se pagan cotidianamente con una serie de incomodidades para sus habitantes y de recursos carísimos para el erario municipal.

Al lado, está la problemática de un auténtico cinturón de miseria que rodea por sus cuatro puntos cardinales a la ciudad. Cartolandias que se suman a las invasiones de rutas federales antes ocupadas por las vías del tren o por canales de riego agrícola. La calidad de vida de sus habitantes es miserable y los problemas sociales que se producen allí son palpables en las esquinas bonitas de la ciudad, con cada vez más tragafuegos y limpiavidrios de coches.

Es un problema social que tiene, en primer lugar, causas económicas, de acuerdo, pero la compañía contratada por el propio Ayuntamiento para proponer un nuevo plan de desarrollo urbano dejó muy claro que sin un ordenamiento de la casa, sus habitantes difícilmente encontrarán viabilidad para mejorar su calidad de vida.

Hacia los últimos años de la década de los años 80 del siglo pasado, se aprobó un Plan Director de Conurbación Zamora-Jacona; desde entonces, y en uno de sus párrafos, se reconoció: “El proceso de densificación, dispersión y crecimiento en Zamora, es el resultado de las actividades económica, principalmente de los sectores agroindustrial, comercial y de servicios, siendo un polo de atracción a nivel regional, que ha presentado tendencias de descontrol en el uso del suelo, generando la especulación inmobiliaria y creando, con ello, problemas en la dotación de los servicios de infraestructura y equipamiento urbano”.

Con base en este atinado diagnóstico, desde entonces se supo que el crecimiento de la conurbación debía orientarse hacia el municipio de Jacona, con más reservas de territorio cerril; pero al paso del tiempo la especulación ha podido más, generando desarrollos habitacionales inadecuados para resolver los auténticos problemas de vivienda, provocando múltiples problemas a la administración municipal que no alcanza a satisfacer sus necesidades de agua limpia, vialidades, procesamiento de basuras y aguas residuales y demás factores que puedan garantizar un mínimo nivel de calidad de vida.

Por estas y muchas cosas más, señora Rosa Hilda, a los zamoranos tampoco nos gusta este plan de desarrollo urbano que tenemos. Y sí: hay que ponerle frenos, candados, incluso, por qué no, ignorándolo, como se ha hecho con tantas otras leyes y reglamentos. Pero que esta vez, por lo menos, que sea para beneficio de todos y no de unos cuantos.

Ver en la publicación original: http://www.semanarioguia.com.mx/articles/2013/09/28/nosotros-tampoco-nos-gusta 

jueves, 19 de septiembre de 2013

La DEFENSA ecológica del Valle de Zamora (primera parte)

Las ciudades se comen el paisaje natural que las rodea.

La Ecología (con mayúscula porque es una de las llamadas Ciencias Naturales), advierte sobre las graves consecuencias de la depredación que las ciudades infringen a su medio ambiente natural. Por algo se les llaman “manchas urbanas”: ensucian el entorno que las rodea y sobre el que se desbordan.

Las ciudades contaminan, eso ya ni siquiera es noticia. Ensucian el aire, el agua e incluso se auto contaminan con ruido y hasta visualmente. Generan basura que se tira indiscriminadamente en el campo y pavimentan la naturaleza, generando “selvas de asfalto”, deforestando y sepultando tierra fértil.

Contaminación del aire.
 
Contaminación del agua.

Ruido y contaminación visual.

 Contaminación del suelo y el agua agrícolas.

Las ciudades son selvas de asfalto
que desde las alturas asemejan tierra árida..., y lo son.